Artículos

«Me violaron, y no pude hacer nada porque había firmado un contrato»

Entrevisté a una chica que sufrió abusos sexuales con un productor porno. En su historia, parece que el productor y supuesto agresor se escuda en un contrato que firmó antes del rodaje, sin embargo, también dice que esta persona está utilizando ese vídeo para controlar su silencio. Por el momento, prefiere no revelar su identidad debido a ello.

Lo rememora vagamente, con asco, pero sus percepciones fueron confirmadas cuando el vídeo quedó colgado en internet, y no solo en “el extranjero” como le prometieron, sino en la web de una de las principales productoras de porno de España.

Laura denunció este caso ante la policía. Que lo que empezó siendo una grabación con su pareja acabó degenerando en una sesión de sexo no consentido con una tercera persona. Aportó que en el vídeo se le ve pedir que pare, que claramente lo pasa mal y que quiere irse, pero él sigue.

Sin embargo, ella firmó un contrato que daba vía libre a todo, dónde se estipulaba que iba a ser grabada teniendo sexo, el resto da igual.

Laura (nombre ficticio), entrevista en La Sexta

Puedes verla aquí.

Nacho Vidal y el VIH

Estos dos artículos los publiqué con El Confidencial cuando estalló el rumor de que Nacho Vidal podría haber contraído el VIH. Hubo un gran revuelo con aquel tema, como si un riesgo así no hubiera existido nunca en la industria del sexo.

Tuvo que afectar a Nacho Vidal para que se hablara de ello en las portadas de varios periódicos. Aproveché el tema, no para escribir sobre su caso, sino sobre otros que había conocido o que estaban sucediendo en ese momento.

La industria en España usa análisis de sangre fraudulentos

En este artículo desarrollé lo que documenté ya en Escúpelo, que se estaban presentado como analíticas algo que no ofrecía ningún dato sobre las posibles infecciones de transmisión sexual de varias personas. Era algo gestionado por la productora, de modo que las actrices no tenían mucho que decir de cara al riesgo al que se exponían grabando con aquel grupo.

La primera vez que vi un pene afectado por sífilis fue gracias a Nacho Vidal. Yo era un crío y me dio por buscar su Twitter. En esa etapa el entonces rey del porno andaba muy enfadado publicando fotos con los efectos de las ETS (Enfermedades de transmisión sexual) y pidiendo el uso del preservativo en los rodajes. Era 2012 y en EEUU acababa de estallar un brote que paralizó las grabaciones en la industria del porno.

Hoy el titular lo protagoniza Nacho Vidal, aunque sin confirmación oficial por su parte: la sospecha de que pueda estar afectado por el VIH ha detenido los rodajes en Europa.

Léelo aquí: Más allá de Nacho Vidal: lo que descubrí trabajando en el descontrol del porno

Salones eróticos sin analíticas de sangre

Podría considerarse una continuación del texto anterior. Hice varias entrevistas a actrices porno sobre la noticia de que Europa había parado los rodajes. Aparentemente era cierto, lo que no se contaba era que varios salones eróticos que celebraban shows de sexo en vivo no habían cancelado fechas. Para entonces no se había confirmado ni desmentido si Nacho Vidal tenía el VIH y eso podía afectar a varias performers.

Entrevisté a la Doctora Concepción Alomar, de Teletest. Esta clínica es la encargada de gran parte de los análisis de sangre que se hacen en la industria pornográfica en este país.

En un par de semanas se va a celebrar un evento en el que hacen shows privados con sexo en vivo estando en cuarentena por el posible caso de VIH” cuenta una actriz porno que prefiere identificarse como Luna. La polémica levantada por el estado de salud de Nacho Vidal sigue presente. Lo único oficial, por el momento, es esa pausa en los rodajes que se ha impuesto en toda Europa. Sin embargo, queda un cabo suelto que ha levantado ampollas entre varias performers; la celebración de salones eróticos sin esperar a los resultados de los análisis. Mientras tanto, el silencio se impone entre las cabezas más importantes de la industria.

Léelo aquí: No, el porno no está parado: las actrices denuncian shows privados con sexo en vivo

Opinión

Cada semana solía enviar a Público una columnita de opinión hasta que llegó un punto en el que la actualidad me vino grande. Pero de repente la prostitución en España se había convertido en un pilar de la agenda política porque se juntó con la legalización del sindicato OTRAS.

Varias entrevistadas protestaban porque leían artículos en los que decían que el Gobierno estaba ayudando a las mujeres en situación de prostitución a salir. Sin embargo, tenían la sensación de que eso no estaba sucediendo. Algunas se sentían utilizadas.

El monstruo en el escenario

Este fue duro y dio problemas. Lo publiqué junto con Alika Kinan, una superviviente de trata argentina que implicó al Estado en su causa contra el proxenetismo.

Es una opinión sobre la forma de promoción de la película “El Proxeneta” de Mabel Lozano, y su gira con Miguel “el Músico” por distintos teatros de todo el país con el apoyo de varias figuras del gobierno del PSOE.

Durante la campaña, la cineasta definió al tratante como “amigo”, “arrepentido” o “aliado contra la causa”, e incluso se le cedió un espacio frente a un amplio público para pedir perdón junto con una activista de la plataforma Feminicidio.net

El arrepentido protagonista del proyecto y de la campaña ha traficado con más de 1.700 mujeres.

Nadie defiende a un proxeneta más allá de su abogado y quien está interesado en lucrarse económicamente a través de un tercero.
Nadie quiere al proxeneta en sus filas. No al menos al criminal real, con su condena, aunque breve, y sus testimonios sobre romper a mujeres. Ellos son los auténticos esclavistas de este siglo, una especie que, por desgracia, no está en extinción. Son unos monstruos que trascienden la barrera de la ideología y convierten el rechazo que causan en terreno común para posturas enfrentadas.
Nadie defiende a un proxeneta.

Puedes leerlo aquí.

#yonosoyputero, pero

Esta era una idea que llevaba tiempo rebotando en las cabezas de mucha gente hasta que salió la campaña. La gente -sobre todo hombres- se hacían fotos presumiendo de no consumir prostitución y las subían a redes sociales. Mi pregunta era, ¿se busca ayudar o demostrar una superioridad moral?

También hablé de cómo se cuestionan este tipo de medidas como parte de una economía de la virtud. Este concepto se refiere a la utilización de víctimas (desde refugiados a esclavas sexuales) como justificación para obtener un beneficio personal. ¿Cómo identificarlo? En mi caso, pienso que preguntarse si las asociaciones o individuos que abanderan los movimientos están beneficiando al colectivo que tratan es un buen comienzo.

Este artículo habla de un Gobierno que reparte licencias a los burdeles, pero responsabiliza a los individuos de la existencia de la trata con fines de explotación sexual. También habla de la falta de alternativas reales para dejar la prostitución.

Desde hace tres años investigo y critico el modelo de funcionamiento del lobby del sexo en su búsqueda por legitimar el negocio. Los datos (o la ausencia de ellos) y los testimonios revelan que no hablamos de un modelo limpio, mucho menos transparente. El gran nicho de mercado son hombres de todas las edades y perfiles, y gran parte lo dirigen proxenetas disfrazados de empresarios para seguir beneficiándose de una de las actividades más rentables después de la venta de armas. En este contexto, el Estado saca tajada de ello. Las estadísticas hablan de un negocio que supone un 0,35% del Producto Interior Bruto en España junto con el tráfico de drogas. También somos pioneros en turismo sexual, y se estima que tenemos un total de 1.500 locales de alterne. Las cifras vienen del Instituto Nacional de Estadística pero no son conclusivas por ser una actividad que se mueve en la economía sumergida.
En estos tres años de investigación las dos mayores lacras siguen siendo las mismas: la trata y la falta de alternativas para las mujeres que desean salir de ese mundo.

Puedes leerlo aquí.